La disglosia

 


Diglosia es la situación que se da cuando en un mismo territorio coexisten dos lenguas con diverso estatus social, de modo que una de ellas se configura como lengua de prestigio frente a la otra, que queda relegada a una posición subalterna. Esta situación se ve apuntalada por los diversos ámbitos en que se puede hacer uso de una y otra. Así, la lengua dominante suele ser la que de manera oficial u oficiosa se emplea en la administración, la enseñanza, la justicia, los medios de comunicación, etc., mientras que la variedad desfavorecida queda relegada a los ámbitos familiares e informales.


CONSECUENCIAS DE LA DISGLOSIA💬

La imposición de un idioma sobre otro fue una expresión más de proceso de conquista y colonización de América. Por ejemplo:
  • Muchos hablantes de las lenguas originarias como el quichua en los territorios andinos se vieron obligados a poner a sus hijos nombres en idioma castellano, lo que iba en contra de sus tradiciones 
  • En las escuelas, a los miembros de varios pueblos se les impuso aprender un idioma que no era el de sus ancestros. También, se les obligó a renunciar al derecho de hablar en su lengua materna. 


La imposición del español por los conquistadores y la posterior colonización llevaron a una jerarquización de las lenguas, donde el español adquirió mayor prestigio y las lenguas indígenas fueron relegadas. 


En el siglo XIX se escribió un Diccionario quichua-castellano, en la segunda mitad del siglo XX se escribió un poema que refleja de modo evidente la problemática de la diglosia
Un poeta ecuatoriano, César Dávila Andrade (Cuenca, 1918-1967), escribió un largo poema titulado Boletín y elegía de las mi tas (1984), publicado por primera vez en 1959, cuyo tena central es el maltrato y la explotación que padecieron los indígenas de la Sierra ecuatoriana por los conquistadores. El poeta se basó en documentos históricos que investigó en distintos archivos. 
👇Aquí un fragmento

Y tam, si supieras, Amigo de mi angustia. como fueteaban cada día, sin falta.
"Capisayo al suelo, calzoncillo al suelo tú, boca abajo, mitayo. Cuenta cada latigazo
Yo iba contando 2,5,9, 30.45, 70
Así aprendí a contar en tu castellano con mi dolor y mis llagas
Enseguida, levantándome, choreando sangre. tenia que besar látigo y mano de verdugos "Dioselopagui, Amito", así decía de terror y gratitud.


Este poema pone en evidencia que el lenguaje, en este caso el castellano, se impuso sobre el quichua nativo como herramienta de dominio y control ideológico. Se 'alfabetizó a los indígenas a punta de látigo y humillaciones. Se ve, pues, que la imposición de un idioma implica consecuencias nefastas en la conciencia de los derechos, la educación y la cotidianidad.







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